miércoles, 21 de mayo de 2014

Jaca nevada... Años treinta... Jardines del paseo...



Jardines del Paseo...

No cabe duda 
de que D. Francisco de las Heras
era un enamorado de Jaca
y sus paisajes...

Siempre he observado en sus fotografía,
un alto contenido poético...

Sabía elegir sus temas,
porque los sentía...,
porque llegó a interiorizar 
toda la belleza de la ciudad
y sus alrededores...

¡Un verdadero romántico
de la cámara...!









(Archivo: jacaenlamemoria).

Jaca nevada... Años treinta... Paseo de D. Alfonso XIII...





El Paseo de D. Alfonso XIII,
cubierto por la nieve...

Me gustaba pasear 
por el "parque",
como siempre se le ha llamado en Jaca,
tras una nevada...

El silencio,
el crujido de la nieve,
y sólo,
de vez en cuando,
el vuelo de algún pájaro,
cruzando, presuroso,
en busca de refugio...

Recuerdo
una mañana de domingo,
allá por años setenta...

Brillaba el sol,
tras haber nevado
durante toda la noche...

¡Era un hermoso espectáculo...!

Y tenía que vivirse pronto,
porque,
al mediodía,
quedaba muy poco de esos momentos...

D. Francisco de las Heras,
debió tomar esta fotografía
a finales de los años 20...








(Archivo: jacaenlamemoria).




Jaca nevada... Años treinta... Carretera a Zaragoza...



Carretera  a Zaragoza.

¡Un "paquetón" de nieve,

como solía decir mi abuelo...!


Aventurarse a viajar

por esas carreteras

y con la nieve caída,

debía de ser heroico.


D. Francisco de las Heras,

como era habitual en él,

no quiso que esta imagen

quedara en el olvido.







(Archivo: jacaenlamemoria).

miércoles, 5 de marzo de 2014

Jaca nevada... Años treinta... Plaza de la Ciudadela...



El Servicio Militar 
en Jaca,
tenía que ser muy duro...

Contando con los fríos,
las tremendas nevadas,
y las condiciones espartanas
de los acuartelamientos...,
las tropas aquí destinadas
no debían de llevarse
muy buen recuerdo...

D. Francisco de las Heras,
quiso dejar constancia
de estos soldados,
formados en la plaza
de la Ciudadela...







(Archivo: cuevadelcoco).



Jaca nevada... Años treinta... Exterior de la Ciudadela...



Una tarde de febrero,
tras una buena batalla
a base de bolas de nieve,
llegamos a casa hechos una sopa...

Y con las manos enrojecidas,
que preludiaban sabañones 
y su molesta picazón...

El resultado..., 
unas anginas descomunales,
y el "Farmapén"
recetado por D. Eduardo del Pueyo...

Pero, al cabo de una semana,
estábamos otra vez en las mismas...,
si aún quedaba nieve...

¡Ay, la Ciudadela...!

Entonces, 
se entraba y se salía
como si tal cosa...

Y, nosotros,
colegiales aventureros e incorregibles,
¡bien que lo aprovechábamos...!






(Archivo: cuevadelcoco).



Jaca nevada... Años treinta... Plaza de San Pedro...



¡Grandiosa nevada...!

Los de mi barrio, 
no solíamos frecuentarla...

Cerca, a mano derecha,
estaba el bar "Jardín",
y sus riquísimos calamares...

Cuando, de niños,
nos llevaban a saborear
ese delicia gastronómica,
allá por las postrimerías de agosto,
comenzábamos a pensar
que el nuevo curso estaba cerca...

Y eso...,
no nos quitaba el apetito,
pero sí nos dejaba
un cierto regusto a despedida...

La despedida del verano...

Luego,
llegarían las nieves...

El eterno ciclo...







(Archivo: cuevadelcoco).

Jaca nevada... Años treinta... Calle del Obispo...



La Calle del Obispo...

Poco ha cambiado esta calle...

Al fondo, la Catedral,
nuestra Catedral...

Y la nieve...

Esas nevadas,
que caían muy pronto
y se iban muy tarde...








(Archivo: cuevadelcoco).