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domingo, 7 de febrero de 2021

La Carretera de Biescas.

 





"Jaca. Carretera a Biescas".

El autor de la fotografía

 fue D. Francisco de las Heras,

que la añadió a sus celebradas

ediciones de postales.



No decíamos "carretera a Biescas",

sino "de Biescas".


Y era el lugar habitual de innumerables paseos,

en compañía de padres y abuelos,

con la santa intención 

de que nos diera el aire.


Que buena falta nos hacía...!


Ya fuese en otoño, si se presentaba benigno,

ya en la primavera avanzada,

cuando las tardes eran tibias

y apetecía disfrutar del campo.


Porque, campos había,

a los dos lados de aquella carretera,

apenas transitada 

por los automóviles de entonces.


Mucho ha cambiado Jaca.


Es el precio 

que existe el paso del tiempo...!















(Archivo: jacaenlamemoria).














sábado, 27 de febrero de 2016

...fachada interior de "La Campanilla"...

 
 
 
 
 
Desde la terraza,
 
podía verse esta imagen,
 
imposible de contemplar desde la calle...
 
 
El patio interior de "La Campanilla"...
 
 
Hay nieve en los tejados,
 
que se confunde
 
con el cielo de un mediodía invernal...
 
 
En esa pequeña ventana,
 
un ventanuco oscuro, tocando el tejado...,
 
alguien me dijo que allí habitaba una bruja...
 
 
Una bruja no...,
 
pero allí se refugiaba un ave nocturna,
 
que lanzaba su lamento
 
desde el anochecer hasta el alba...
 
 
Jamás pude verla...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: jaca en la memoria.
 
Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).
 
 
 
 
 


...desde mi ventana...

 
 
 
 
 
Desde mi ventana.
 
 
Extraña luz, en la tarde de agosto...
 
 
La Torre del Reloj, ya no tiene su chapitel...
 
 
El Colegio de la Escuela Pía,
 
en esta imagen,
 
aún sigue en pie...
 
 
Cuatro años más tarde,
 
fue derribado...
 
 
Siempre me gustaba contemplar
 
esas protecciones sobre las tapias
 
del patio de recreo...,
 
contrastando con las luces del ocaso...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: jacaenlamemoria.
 
Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Casa "Paco"...y otras cosas...


Casa "Paco".
 
 
La terraza de Casa "Paco",
 
era el lugar ideal, en los veranos,
 
donde ir a tomar unas cañas,
 
acompañadas de unas riquísimas aceitunas,
 
cuyo sabor, no he hallado en ninguna otra parte...
 
 
Los calamares y las sardinas fritas,
 
podían convertirse en un fiestorro,
 
y, al llegar a casa,
 
no tener ni el más mínimo deseo de cenar...
 
 
Siempre solía haber alguna guitarra,
 
para acompañar musicalmente
 
las riquísimas ofertas gastronómicas...
 
 
Al caer la noche veraniega,
 
solíamos aterrizar en el fondo del parque,
 
en la pequeña y acogedora pradera,
 
conocida como "el Rompeolas",
 
si bien, como alguna vez he indicado,
 
su verdadero nombre
 
era "el rompeolas"...
 
 
Algún cursi del lugar,
 
debió de cambiarlo,
 
por considerar que "rompeolas",
 
era demasiado vulgar y ramplón...
 
 
Hoy, que se llegará a cambiar de nombre hasta las montañas,
 
al paso que vamos,
 
bien podría recuperarse el primero y auténtico
 
de este lugar del parque,
 
desde donde se contemplan
 
unos hermosos atardeceres en cualquier época del año...
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
(Archivo: jacaenlamemoria.
 
Imagen: mirarlook/cuevadelcoco).

sábado, 26 de octubre de 2013

El "Gran Hotel"...



El "Gran Hotel".

Postal editada
por "Foto Peñarroya",
en 1965.







(Archivo: cuevadelcoco),

domingo, 12 de febrero de 2012

Locomotora quitanieves...

Los rigores del invierno, debían alcanzar límites innsospechados.

Para ser necesaria una locomotora-quitanieves,

ya se dice suficiente de aquellos inviernos de

los años treinta...

Esta postal, editada por D. Francisco de las Heras,

recoge el avance de la locomotora,

intentando despejar las vías...

(Archivo: cuevadelcoco).


domingo, 15 de enero de 2012

EscuelasPías: Patio de recreo...

El P. Juan Otal solía decir que "el patio de recreo es el alma del Colegio..."



Esta fotografía, tomada en el verano de 1983, cuando las cámaras digitales todavía era objetos impensables,

y a años luz de nuestras manos, muestra una esquina del patio, donde se aprecian las galerías encristaladas, cuya carpintería elaboró el Sr. Estallo en su taller.



Debajo, a la derecha, estaba la entrada "de diario", frente a mi casa...



El patio, igual servía como campo de fútbol, que como cancha de baloncesto.



Puede verse claramente la valla metálica sobre la tapia, colocada para que los balones no hicieran ningún destrozo en los balcones de los vecinos, y que no fuese necesario salir muy a menudo a buscarlos...

El P. Jesús Angulo, era capaz, con sotana y todo, de mandar un balón casi hasta la placilla del Pilar...

También se aprecia, al otro lado de la calle, el edificio de los Pueyo.


domingo, 11 de diciembre de 2011

...las noches del cuco...

Mayo, 1964.
Las noches ya eran tibias...
Habían vuelto las golondrinas, al comienzo del mes...
El anochecer, en la terraza, bajo la parra, que ya comenzaba a tener ensanchar sus hojas, era un momento de calma, de sosiego...
Mi abuela Gertrudis, sentada en una silla, contemplaba las primeras estrellas...
Y, desde el jardín de los Irigoyen, se escuchaba el canto del cuco...
No era precisamente un canto, sino un grito suave...
Algo así como "¡cú...!", y luego, otro, y otro...
Mi abuela me enseñó un juego...
Había que decir:
"Cuculo de mayo,
cuculo de abril,
dime cuántos años
me das pa´ vivir...!"
Luego, se contaban las veces seguidas que el cuco había cantado...
Decía mi abuela, que cuando era moza, se sentaba con la zagalería del lugar e invocaban al "oráculo" del cuco...
Y si el pájaro, que nunca ha tenido muy buena fama, se detenía pronto, exclamaban, con un suspiro: "¡Ay, qué pocos...!"
Pero se podía volver a intentar...
También se jugaba a adivinar cuántas veces seguidas cantaría...
Y mi abuela y yo, rara vez acertábamos...
Entretanto, ya era noche cerrada...
Mi abuelo Enrique, nos llamaba desde la cocina: "¡Hala, que váis a coger frío...!"
En realidad, estaba esperando la cena...
Y su tiempo junto a la radio, hasta que le vencía el sueño y se iba a dormir...
Mi abuela, proseguía su labor de ganchillo, y yo, leía ese libro que tanto me estaba gustando...
Porque hablaba de lejanas tierras...
De lugares jamás hollados por el hombre, y a los que se dirigía algún explorador...
El cuco, con la doble puerta ya cerrada, y echadas las contraventanas, seguramente seguiría lanzando su monodia a los espacios nocturnos...
Seguramente...

jueves, 30 de junio de 2011

...capitel del Rey David...

Capitel del Rey David,

también conocido como

el "capitel de los músicos".

Lo dibujé unas Navidades,

allá por el año 1995.

Mi madre aún vivía.

Me comentaba

que esta forzando la vista...

Pero, todas las tardes,

dedicaba un tiempo

a este dibujo...

Que me trae tantos recuerdos...

sábado, 27 de marzo de 2010

Semana Santa en Jaca...(2)

La primavera de 1960 fue inusualmente tibia.
De aquella Semana Santa, sólo recuerdo que el Domingo de Ramos me quedé con las ganas de ver una película en el cine del Colegio de los PP. Escolapios:
"EL GRAN GORILA" "¡MÁS FUERTE QUE KING KONG!", según pregonaba la cartelera del Colegio...
¡Ah, el cine de los domingos...!
Un poco antes, había asistido a la proyección de "El doctor Jekill", que me impactó mucho, sobre todo su transformación en Mr. Hyde.
A veces, había películas cuya trama era mortalmente aburrida...
Y luego, los cortes.
¡Dichosos cortes!
Con lo que el argumento quedaba tan apurado, que había que imaginarse más de la mitad.
La madre de un alumno, le comentaba al hermano Tomás Ibáñez: "-Bueno... Ustedes, muchos cortes, pero seguro que se ven la película entera..."
Y el hermano Tomás se reía a carcajadas...
Aquella Semana Santa, mi abuela, provista de bolso y de mantilla negra, me llevó a ver algunos "monumentos", la tarde de Jueves Santo...
Y el Viernes Santo, muy de mañana, (hacía algo de frío...), me hizo levantar para recorrerlos todos.
Y de su bolso, sacaba unas moneditas, unas cuantas "perras gordas", para que las depositara en la mesa petitorias de cada iglesia que íbamos visitando...
Después, vuelta a casa, con más sueño que otra cosa...
Pero el sol, acariciante, invitaba a salir a la terraza y jugar hasta la hora de comer...

domingo, 7 de marzo de 2010

El viejo camino a Barós...



El camino a Barós, en 1980, todavía era una vía que conservaba el sabor de lo que no se ha tocado en muchas décadas...
Zarzas, arbustos, altos chopos...
Y socavones que se llenaban de agua a la primera tormenta que caía...
Sin embargo, era uno de mis caminos preferidos...

domingo, 14 de febrero de 2010

Jaca, 1930...





Sobran comentarios...
Universidad de Verano, grupo de danzantes y el "tañedor" del salterio...
El próximo mes de agosto se cumplirán ochenta años de la aparición de este artículo en la revista "Aragón"...

domingo, 31 de enero de 2010

Radio Jaca...







Radio Jaca emitió por primera vez en el verano de 1958.
Creo que en el mes de julio...
No estoy seguro...
Sí recuerdo que fue un verano muy caluroso, con abundantes tormentas vespertinas.
Pasado el mediodía, comenzaban a llegar las nubes, densas, oscuras, y antes de la puesta de sol,
descargaban un preludio de gruesos goterones, para, inmediatamente, diluviar.
El río Gas se desbordaba, alimentado por sus barrancos y el agua llegaba hasta la carretera.
Eran tormentas muy aparatosas.
Rayos y truenos, granizo, viento fuerte...
Y luego, todo volvía a la calma...
Una tarde de ese verano, se inauguró la emisora, bendecida, segun mandaban los cánones de la época, por el Obispo, D. Ángel Hidalgo Ibáñez...
Y la primera música que se escuchó fue el pasodoble "El relicario".
Mi madre comentaba el hecho con cierta admiración...
Hablaré más de radio Jaca.
Estas fotografías corresponden al edificio donde se instaló la emisora.
Puede verse todavía la antena.
La ventana abierta, en el último piso, era la del estudio.
En el verano de 1965, radio Jaca dejó de emitir...
Mientras estuvo activa, llenó un importante hueco informativo en la ciudad y en la comarca...


martes, 26 de enero de 2010

El caudaloso río Gas...


El agua llegaba escasamente a las rodillas en los lugares más profundos...
Aquí, en esta fotografía, estoy sentado en el fondo del río, y, aún así, puede verse lo poco que cubría, sobre todo en el estiaje.
La fotografía es de mi tío, Antonio García Márquez, con una cámara de baquelita, que era el paradigma de la simplicidad.
Un visor, un objetivo y un disparador...
Pero, claro, para aquellos años, y me estoy refiriendo al feliz verano de 1962, la calidad de una fotografía no se tenía en cuenta...
Con tal que se reconociesen los retratados, todo daba igual...
(En el río Gas, agosto de 1962.)