Mostrando entradas con la etiqueta 1 de mayo de 2010. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1 de mayo de 2010. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de mayo de 2010

...oscuras golondrinas...

Sí, solía ser a primeros de mayo, cuando retornaban golondrinas y vencejos, venidos de tierras cálidas...
De pronto, una mañana, al salir a la terraza, las oía piar, mientras cruzaban el cielo tan raudas que parecía imposible...
Yo, sentía una íntima emoción, una alegría interior, motivada acaso porque el invierno se había ido por fin, y eran de promesa de un tiempo de luz, de una época, que sí, que pasaría como pasa todo, pero que se podía disfrutar mientras tanto, despreocupadamente...
-Ya han llegado los "falcinos", decía mi abuelo, mientras las contemplaba...
Luego, gracias al Bachiller, que nos hacía algo pedantones, supe el por qué de "falcinos"...
Y recitaba en silencio los primeros versos del poema de Gustavo Adolfo Bécquer...

Se acerca el Viernes de Mayo...

Mis abuelos, mientras yo leía, como de costumbre, comentaron este hecho más de una vez.
Eran vecinos de dos chicas jóvenes, puede que unas adolescentes todavía, que vivían próximas a la "placeta" del Pilar, apodadas o conocidas como "las cazoletas"...
Durante la República, en la festividad del Viernes de Mayo, salieron ambas, vestidas de "artesanas", portando una bandera republicana que iba de lado a lado de la calle.
Fueron fusiladas pocos días después del 18 de julio.
Y yo, me entristecía al escuchar esta historia.
Porque no veía ningún sentido en poner contra la tapia a dos jóvenes, por el simple hecho de mostrarse portando una bandera "diferente".
En Jaca hubo muchas represalias, con o sin fundamento, que tuvieron tintes terribles, dignos de un grabado de Goya.
Ha pasado el tiempo, pero conservo en la memoria una acción que hoy, afortunadamente, sería inconcebible...
Y es que la guerra, y más una guerra civil, cierto es que convierte a los hombres en fieras, los desprovee de raciocinio, y los torna crueles y sin sentimientos...

...dichos...

Mi abuela, cuando llegaba el mes de mayo, solía decir:
"Las mañanitas de abril,
son muy buenas de dormir...
Y las de mayo,
mejor que todo el año..."
A lo que mi madre, que tenía cierto sentido estético, respondía, en un murmullo:
"Las mañanitas de abril
son buenas para dormir...
Y las de mayo mejor
si no despierta el amor..."
Y luego, mientras avanzaba por el largo pasillo de nuestra casa, recitaba:
"Marzo ventoso
y abril lluvioso,
hace a mayo
florido y hermoso..."
No he olvidado aquellos dichos, que tantas veces escuché de los labios de ambas...
Ya habían comenzado a brotar las tímidas hojas de la parra...
Y los atardeceres eran más tibios...